Hoy os voy a copiar un texto que ayer, entre algunos miembros del Grupo Nacional de Politica Universitaria entre los que me incluyo, redactamos a raiz de un articulo en un conocido medio nacional.
UPyD Y LA INVESTIGACION Y DESARROLLO EN EL AMBITO UNIVERSITARIO
Ya sabemos que en España la educación es uno de los grandes problemas, no sólo por la existencia de 17 sistemas educativos completamente diferentes, sino por su resultado: la diferencia de metodología, de contenidos y sobre todo de exigencia. Todo ello da lugar a un sistema marcado por la desigualdad formativo de los alumnos dependiendo de su lugar de estudios y también por los diferentes niveles de calidad en los diversos niveles de enseñanza. Pero ahora se pone de manifiesto un problema más, una vez más en las universidades.
En referencia a un artículo publicado en diario EL País, titulado “La universidad española renquea en investigación”, miembros del grupo de política universitaria de UPyD nos pusimos a curiosear hasta que encontramos el citado estudio, que pone de manifiesto la escasa repercusión internacional de los trabajos de investigación de las universidades españolas, así como la escasez de sus publicaciones. Basta echar un rápido vistazo para encontrar la primera universidad española, la Universitat de Barcelona, en el puesto 127. La segunda en el puesto 179, la Universitat Autónoma de Barcelona, la tercera en el 187, la Universidad Complutense de Madrid, pasando por la Universidad de León en el 1391 y así hasta un total de 50 universidades españolas de las 78 que existen, entre las 2124 que entran en el estudio (que por cierto cierran dos instituciones españolas) Todas ellas muy por detrás del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), que ocupa el honorable número 11.
Y es que en España el problema no es la falta de investigadores, puesto que los hay, son muchos y muy buenos, pero a su vez sufren un nivel de maltrato impensable en otros países. La dejadez de los partidos que se han alternado en el gobierno y su poco interés por la investigación, han castigado a este sector de una manera muy dura. Contratos temporales y precarios o la dificultad para el desarrollo de una vida profesional dedicada a la investigación, son problemas a los que se tienen que enfrentar estos trabajadores, que en muchas ocasiones sudan sangre para superar la condición de becarios.
La investigación y el desarrollo, esa idea tan sólida y presente en la mente de algunos gobernantes, pero tan etérea y ausente en sus políticas, es vital para cualquier país. Pero lo es más en España, un país con escasez de materias primas y con un bajo porcentaje de niveles industriales , donde además se está intentando cambiar de modelo productivo para dejar atrás el crecimiento basado en el “ladrillazo” de la construcción y el mercado inmobiliario. Sólo a través de este camino, de la I+D, seremos capaces de desarrollar nuevas tecnologías que nos permitan ser líderes a nivel internacional, crear industria y puestos de trabajo y exportar productos y servicios que de otra manera nos veremos obligados a importar, con el impacto negativo que supondría para la economía. Y todo esto viene en un clima donde se acaba de reducir la inversión en I+D+i , reduciendo aún más las posibilidades de progreso y desarrollo científico.
Las inversiones pública y privada en investigación y desarrollo (I+D) son consideradas fundamentales para la estabilización y la superación de periodos de crisis o estancamiento económico. A pesar de ello, en los últimos años dinero invertido en I+D en relación con el PIB permanece estancada en alrededor del 1,84% a nivel europeo (recordemos que la Estrategia de Lisboa es llegar al 3% del PIB en I+D en 2010). En el 2007 España invirtió un 1,3% en I+D (un 0.8% menos que la media de la UE). Solo un ejemplo, en el sector de la construcción se invertía alrededor del 15%.
Además, España es junto a China y Finlandia, líder en la creación de parques científicos y tecnológicos a nivel mundial, dato que choca frontalmente con la falta de inversión en I+D que padecen los investigadores, y que a pesar de haber aumentado en los últimos años sigue siendo muy inferior a la que desde UPyD consideramos necesaria.
Por ello, desde el Grupo de Política Universitaria de UPyD apostamos por un aumento en la inversión publica destinada a I+D y por una mejora importante en las condiciones laborales del personal investigador, con el fin de alcanzar un nuevo modelo basado en la eficiencia.
Para ello se necesita de manera urgente un replanteamiento de las políticas de inversión en desarrollo e investigación, así como incrementar la participación en I+D+i a niveles de otros países europeos. Es necesario fijar líneas de estudio que nos permitan alcanzar objetivos claros y sentarse a estudiar con los investigadores su situación económica y laboral, para no condenarles a la dejadez a la que están sometidos. Todo el dinero “gastado” (que no invertido) por este gobierno en medidas de matiz electoralista, como los celebres 400 Euros del IRPF, deben ir entre otras partidas, en inversiones en investigación y desarrollo universitario, que es verdaderamente una inversión y una apuesta por el futuro que hace falta urgentemente en este país.
Todo ello sin olvidar la importancia de las universidades en el campo de la investigación. Hay que atender a la calidad de la enseñanza para la preparación de los futuros investigadores, mejorar la relación empresa-universidad, incentivar la colaboración entre universidades tanto a nivel nacional como internacional, y fomentar estudios para conseguir que en los próximos años, sean nuestras universidades e instituciones de investigación las que encabecen esta clase de ranking, contribuyendo al desarrollo de la sociedad, de la economía , y contribuyendo positivamente a la construcción de un futuro mejor para todos.
martes 3 de noviembre de 2009
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